11 sept 2012

Barcelonina #10. Ella no sigue modas

Nunca antes había gritado "I-inde-independència". Sí que había dicho "visca Catalunya", pero lo de hoy son palabras mayores y le dan respeto. Ha empezado siguiendo los cánticos de los manifestantes con la boca pequeña. Es prudente porque, en realidad, si le preguntaran qué se celebra el 11 de septiembre no sabría muy bien qué contestar: mezclaría fechas, algo de Felipe V, el Decret de Nova Planta... ni idea, vaya. Es muy responsable y siente que no puede estar ahí, manifestándose en la Diada Nacional de Catalunya, sin saber ese tipo de detalles. En momentos se arrepiente de haber salido a la calle. Pero luego se convence, recuerda que ya está harta, se moja los labios y su canto vuelve a recuperar volumen. 

Piensa que a lo mejor se encuentra a alguien conocido y se siente insegura porque no se ha preparado una lista de argumentos para justificar su giro catalanista (en el pasado ha votado a casi todos los partidos, su familia es de todas partes de España y cuando habla catalán hace castellanadas). A cualquier persona que no haya visto en un par de años, le sorprendería verla con una bandera catalana como capa y pidiendo un nuevo estado de Europa. Sería algo incómodo, pero es que han pasado demasiadas cosas como para que no le hayan cambiado. No quiere parecer una manifestante más que se deja llevar por la moda nacionalista, Guardiola, el Ara, las espardenyes, Manel... No sabe muy bien por qué, pero sabe que tiene que estar. No sabe ni cómo quedó lo del catalán en las escuelas, ni el Estatut, ni el rescate por parte de España, solo tiene la intuición de que tiene que estar ahí y que, al cabo de un tiempo, su incertidumbre será orgullo y la reflexión que permitirá algo que empieza a descender de la cúspide de la moda le proporcionará el alegato que busca.


Marcha con antorchas hasta el Fosar de les Moreres 10/09/2012

2 comentarios:

  1. Todo el mundo tiene derecho a cambiar. Así es la vida, una evolución constante. ;) Y estas nuevas ideas, esos sentimientos, son muy respetables. Aunque no niego que me produce tristeza. Para mi esta Diada también ha sido importante. Me di cuenta que no puedo ni quiero tener un proyecto en común con la mayoría de la gente que salió a la calle. El grito de independencia es un ataque a mis valores, al país abierto e imperfecto, con sus disputas y sus puntos en común, en el que me crié, una traición a esa Barcelona canalla y liberal que pasaba de banderas, o las aceptaba todas sin darles mucha importancia. Es el triunfo de la propaganda y el engaño. En definitiva, la Diada fue el aviso de que tarde o temprano deberé hacer las maletas e irme para siempre del lugar donde nací.
    Felicidades por el blog
    Un beso

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  2. Supongo que ese contexto era diferente al de ahora...
    Pero reconozco que culpar a España de todo nos hace muy naifs, perquè aquí en tenim per donar i per vendre...! Un beso

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